Tardes de enero tengo pasado mirando por la ventana, envuelto en una manta y con un libro entre las manos. Tardes de enero me he pasado viendo la lluvia correr por los cristales de la ventana, con un dibujo entre las manos y la música a todo volumen por mis auriculares.
Tardes de enero tengo pasado escribiendo con lágrimas en los ojos, intentado olvidar el dolor por algún motivo. Tardes de enero donde mi cabeza esta dentro de una hoja de papel en la que pongo las lineas que lees en este momento. Tardes de enero en soledad, tardes de enero en silencio, tardes de enero rotas.
Al igual que música para estas fechas (como la que está en el blog de fondo) también hay un montón de historias ambientadas en navidad, estas fechas parecen inspirar a la gente para escribir sobre esa alegría que viene en en el aire, esto no va a ser un top, sino que os voy a contar el argumento de una famosa novela y de la historia detrás de un conocido ballet, así que allá vamos.
1.Christmas Carol o Canción de Navidad de Charles Dickens es una de las novelas más conocidas de este autor y, en ella, se nos cuenta la historia de Ebenezer Scrooge, un anciano avaro y malhumorado que, tras la visita del fantasma de su antiguo socio, Jacob Marley, quien hace que le visiten los espectros de las navidades tanto presentes como futuras como pasadas.
Ebenezer ve como fueron las navidades de su infancia, las actuales y como son después de su muerte, ve como ha sido y como se ha quedado solo en la vida y, estas reflexiones llevan a que se convierta en un hombre generoso y amable.
Esta novela de época victoriana cuenta con varias adaptaciones cinematográficas y su argumento ha sido copiado en series como los Simpsons o con el mítico personaje del Tío Gilito de Disney
2.El Cascanueces, una historia escrita por E. Hoffman y cuyo ballet fue compuesto por Tchaikovsky cuenta la historia de una una niña que recibe un cascanueces, que su hermano rompe, la noche de víspera de navidad. Esa noche, cuando el reloj marca marca la medianoche, Clara, la niña, se despierta y ve como un ejercito de ratones invade su salón, estando en medio de una lucha entre soldaditos y ratones es transportada a un bosque de pinos, donde el cascanueces se transforma en un príncipe y son recibidos por las hadas y unos niños.
La historia acaba en el reino de los dulces, donde el Hada de azúcar los recibe junto a su séquito, y celebran una fiesta con múltiples bailes relacionados con distintos dulces. Después de esto, Clara despierta maravillada por su aventura bajo el árbol de navidad.
En algunas versiones, el cascanueces era el sobrino del que se lo regala a Clara, quien vuelve a ser humano al final de la obra.
Seas de donde seas te habrás fijado en que estos días hay una fuerza que alegra el aire (con un pequeño tufo a consumismo) y lo mancha todo con unas alegres canciones que suenan en todos los lugares a los que vayas y, tanto seas católico, ateo, judío, musulmán, protestante o de cualquier otra creencia, habrás escuchado.
Vengo hoy con intención de hacer la continuación de la lista que hizo ayer BassLady con un par de villancicos de los que tengo guardados en una de mis miles de listas de Spotify (Post no financiado por esta aplicación, ni por ninguna a decir verdad). Al ser un forofo de estas fiestas no puedo evitar alegrarme cuando ese aroma a invierno, a felicidad... inunda las calles y sus canciones parecen querer que las estrellas brillen más, todo esto si te gustan como a nosotros estas felices fiestas, si no te gustan, pues lo sentimos y esperamos que te sean llevaderas.
Y ahora, sin más preámbulos, paso a poner mi lista de cinco villancicos:
1. Merry Christmas Darling versión Glee, porque, aunque siendo algo melancólico, es precioso.
2. La Befana vien di notte de Giani Morandi, un villancico en italiano que, personalmente, me gusta bastante y habla sobre una tradición italiana.
3. Dance of the sugar Plum Fairy, Tchaikovsky o la versión de Jennifer Thomas.
4. God Rest Ye Merry Gentlemen, esta vez la versión de Annie Lennox.
5. The Most Wonderful Day of the Year de Glee.